No se sentía mal porque Sharon hubiese tenido razón, sino fuertemente traicionado al ver cómo a sus espaldas el que consideraba su amigo le sacaba con el móvil una foto rápida a los planos aún sobre la bandeja de la impresora.
-Caso resuelto - habló Cristina con voz baja apretando el hombro de Ricardo. - Haz una copia de esa cinta, por favor. Luego ya puedes irte con Nore.
No le devolvió la mirada a Jorge, ni siquiera le miró al levantarse, solo salió de su despacho con Juan a su lado e