Desde el principio sabía que dirigir una empresa no era fácil, pero no podía evitar dudar si alguien había acabado echándole un mal de ojo; tantos problemas seguidos no podían ser normal. Lo que más le causaba impotencia de la situación actual en Tacarigua era que por más que hubiese hecho perfectamente su trabajo, esto había sido algo que no pudo controlar ni remediar.
Jorge estaba a su lado comparando ambas copias de los planos, la primera de ellas y supuestamente la original, había sido