50
—No puedo Hiraku… lo siento. —su sonrisa se borra.
—¿Es porque soy un mafioso? ¿No te gusto? ¿No te parezco atractivo? —toco su nariz.
—Quizás sea porque tienes retenida a Somie, no podría estar con alguien que secuestra mujeres y las prostituye… —se echa para atrás y chasquea la lengua. Se sienta en el borde de su cama.
—Golpe bajo Elle, de verdad me dolió eso—me acerco para intentar remediar lo que dije, pero un pitido me pone alerta. Ha abierto la puerta.
Doy media vuelta para irme, pero