21. Besos tentadores
Scarlett
Ese día, como de costumbre, Sabrina, Regina y yo nos encontramos en nuestro restaurante favorito para comer en la hora del almuerzo. El lugar, normalmente abarrotado de ejecutivos y trabajadores de otras empresas a esta hora del mediodía, estaba extrañamente vacío. Era tan inusual y sospechoso como el comportamiento de Sebastian esa mañana. No había intentado besarme, tocarme, ni siquiera habíamos hablado de nada personal después de esa corta conversación sobre el exagerado ramo de rosa