72: No lo dudes.
Kenneth.

Al hacer mi confesión sus ojos se cristalizan; sus lágrimas caen, y mi mano no pierde tiempo en recogerlas antes de que se resbalen por sus mejillas. Mi mano se mantiene allí dándole una pequeña caricia con mi dedo pulgar, y siento todo mi cuerpo hormiguillar cuando su delicada mano va hacia la mía, apretándola con fuerza.

Nos miramos mientras una sonrisa se dibuja en ambos.

—Yo también te extraño mucho, Kenneth —confiesa, cerrando los ojos, dejando que caigan más lágrimas, lo que me pa
Vox Cor

YA SE ARMÓ, YA SE ARMÓ. Ponganse el cinturón porque a partir de ahora iremos en línea recta con capítulos definitivos. ¡Gracias por leer!

| 3
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP