12: Obsesionado con ella.
Kenneth.
No estaba vestido para ir a trotar, pero tuve que correr, dejarme liberar, tomando el viejo atajo que no me llevaba al centro del vecindario, sino que al bosque. Y corrí, corrí tanto que mis pies ardieron. Solo me detuve cuando encontré mi lugar favorito en el bosque, con árboles al lado de otros, dejando que el cálido sol de la tarde se filtrara. Me senté en una piedra cerca de un árbol, escuchando el sonido de los pájaros, jadeando como un demente.
Mi corazón siguió latiendo igual de