48. Bailaremos toda la noche.
Poder ver quien era ese hombre, estaba claro que lo dejaría entrar en su vida, y también le presentaría a su hijo, no le importaba si solo era la amante, ella quería vivir lo que ese amor le diera sin condiciones.
—¿Bailamos?— le preguntó tras el brindis, viendo como muchas parejas empezaban a moverse al centro de la pista.
Bailar con él y después descubrir quien era, para entregarse a ese sin máscara.
Ricardo estaba fascinado por ella, como se movía, cómo se desenvolvía, como lo seducía sin ni