— Bien, espero que entiendas que debo corroborar que lo que me has dicho es cierto, por ello, te quedaras bajo el resguardo de Rodríguez y Franco mientras yo voy a dar un vistazo en ese lugar, si lo que dices resulta ser cierto, entonces vivirás otro día, si no, me asegurare que nadie mas vuelva a ver tu feo rostro — dijo Joseph con soberbia y enojo.
Saliendo de aquella bodega, se subió a su camioneta, había una pista que seguir y esperaba, que Isabella estuviese donde Fritz le había dicho.
— I