Capítulo 58. Felices para Siempre (parte 2)
Liam
El sacerdote nos dirigió unas palabras cálidas sobre el amor y el compromiso, creando un ambiente solemne que parecía sellar la iglesia en una burbuja de paz. Pero para mí, el verdadero sacramento estaba ocurriendo en el silencio entre Isabel y yo; en la forma en que nuestras manos se apretaban como si temiéramos que el otro fuera una alucinación. Finalmente, el oficiante nos indicó que era el momento de expresar nuestros votos.
—Liam —comenzó Isabel. Su voz, suave, pero con una firmeza qu