Mundo de ficçãoIniciar sessão–Yo, lo siento.
–Aja... –bufo y le miro. –De seguro eres el típico hombre a lo cual su esposa no le da todo lo que necesita, ¿No? –Fabian me mira fijo.
–Las cosas no van bien con Tabatha.
–Wao, que excusa tan creíble, no me importa, para ser sincera, tu vida amorosa no es de mi incumbencia.
–Frida...
– ¡No! –digo con tono fuerte. – ¡¿Qué carajos pretendes tú, Fabian?! ¿Qué crees que eres? ¿Un adolescente? ¿No te basto con serle infiel a mamá?
–Frida, no est







