Mundo ficciónIniciar sesión–Yo... –le miro fijo, tiene ese semblante serio. –Yo tengo un hijo... –suelto su mano, me alejo un poco de él, le miro fijo, el corazón me late, abro mi boca para decir algo, pero la vuelvo a cerrar. Mi adonis me mira fijamente, pero estalla en una risotada y yo automáticamente dejo un golpe en su hombro. – ¡Por Dios, debiste ver tu rostro! –ríe sin parar. –Fue como... –hace un gesto sorpresivo y realmente horrible de mi cara. –Ay honey, es tan divertido jugar contigo –ríe y ríe, yo







