Soy una persona que es muy difícil que llegue a irritarse, por lo que la mayoría del tiempo no tengo problemas, pero esta niña con sus constantes ataques en mí contra. Hace que llegue al límite de mi paciencia de la cual me siento tan orgulloso. Hasta el punto de sentir una ligera punzada en la sien. La observo con calma apartando mi mirada de dónde la tenía.
— ¿Por qué con los demás eres tan amable, te disculpas y todo, pero conmigo eres tan pedante? —no es hasta que me pregunta esto, que soy