— ¿Qué sucede? ¿Para qué me mandaste a llamar?
—Finn se encuentra en el ascensor esperando entrar
— ¿Qué hace él aquí?
—Supongo que vino a cumplir con su promesa, para que nosotros podemos hacer lo mismo con la nuestra.
— ¿Confías en él?
—Confiar es una palabra muy fuerte, tan solo digamos que estoy evitando llenarme personalmente las manos de sangre en estos días.
— ¿Le dejamos entrar entonces?
—Algo, si te digo, se encuentra herido.
— ¿Está herido? —inquiero sorprendida, con una mirada de fel