Capitulo:Controles, planes y errores fatales”
El medio día era claro, el aire olía a medicina suave y a lavanda en el pasillo del hospital en el sector pediátrico. Nicolás sostenía en brazos a una de las bebés, mientras Anahir acomodaba el bolso con todo lo necesario: libretas, pañales, mamaderas, y esa serenidad que había aprendido a cultivar a fuerza de amor y entrega. Cada vez que iban a control con las bebes, él estaba. Siempre estaba.
—¿Cómo dormiste vos? —le susurró Nico, mirando a la pe