*CAPÍTULO 11**

**Bruno Bergmann**

—¿Qué haremos hoy? — Lucas entra a mi oficina como de costumbre suele hacerlo, sin avisar.

—Nada, iré a mi casa a descansar, estoy muy estresado — tengo en mis manos la foto de Federico. Lucas se acerca a mi lado y tapa mi vista con su cabeza.

—Su rostro es mu angelical para todo lo que ha hecho — la hago a un lado.

—Sí, mañana será la fiesta de aniversario de los padres de Amaral — se sienta frente a mí.

—Lo sé ¿Qué ocurre con eso? — juego con un lápiz.

—Tengo pensado en asistir — sube sus manos a mi escritorio y se levanta con rostro poco amigable.

—No, Bruno no ¿Qué pasa contigo? Estas involucrándote mucho con esa mujer que recién conoces, comprendo que estés preocupado porque aún no aparece, pero ya eso de ir a esa fiesta me parece algo indebido — Sabia que no estaría de acuerdo.

—Igual iré independiente de lo que digas tu o diga Cleo, Amanda me dijo que ella asistirá, eso le dijo la última vez que la vio, ese hombre será muy idiota en algunas cosas, pero no en todo — Lucas niega, tampoco pretendo convencerlo de que me apoye, igual iré.

—No sé, siento que te estas tomando este caso muy personal, y no entiendo porque lo haces Bruno — le entrego varias fotos de las personas que él se encargó de encerrar en la cárcel y una de Amaral.

—Por ellos, estos de aquí porque son inocentes, y ella porque recibe mal trato de su esposo, le pega Lucas ¿Sabes lo fuerte que pega un hombre? No me quiero imaginar el dolor que ella debe sentir cada vez que recibe uno de su parte, es mujer, como lo es Cleo y Leticia, como lo era tu madre y como lo es mi hermana y la mi madre. Nosotros debemos defenderlas, cuidarlas, no golpearlas y humillarlas — mi amigo baja la cabeza y vuelve a tomar asiento.

—Tienes toda la razón, lo único que digo es que siento que con ella eres diferente — muevo mis hombros

—No sé, me parece una mujer muy interesante, hermosa y agradable. Saber que es esposa de un idiota como él me sorprende, viene una familia muy adinerada, repletas de abogados astutos y audaz, incluso ella misma lo es ¿Cómo sus padres no pudieron darse cuenta de quién era sujeto? — sube sus pies sobre mi escritorio.

—Hay personas que saben aparentar muy bien, él lo hace, a cada rato con todo el mundo, no es solo con los padres de ella — lo note esa noche en la celebración de su triunfo — Bruno descansemos de ese tema, has estado muy metido en la investigación y has descuidado los otros, te recuerdo que tienes un caso de infidelidad por investigar, y no tienes nada, nada. Los días están pasando — Abro mis ojos por no recordar el caso del señor Parker, debía tener ya esa investigación lista y no he hecho nada por estar centrado en el caso de Amaral.

—¿Podría…

—No, tengo cuatros casos por resolver, no he podido porque me tienes danzando de aquí para allá con el caso de Amaral — paso las manos por mi rostro —Detente por un par de días y atiende el caso del señor Parker, olvídate un momento de Amaral y su esposo — tomo las fotos que saque y las guardo en la carpeta.

—Bien, tengo que… volver a organizarme para saber lo que hare — nunca había olvidado un caso, este simple hecho me malhumora.

—Estas caótico, te juro que nunca te había visto tan metido en una investigación como la del juez — cualquiera que estuviera investigándolo actuara como yo, estamos hablando de un juez corrupto.

—Ya no creo que hoy haga más, estoy cansado — Lucas mueve sus cejas.

—Vayamos por unos tragos, hoy habrá un gran partido, deberíamos ver el beisbol en el bar donde siempre vamos y apostar por nuestro equipo favorito — me parece agradable su proposición.

—¿Juegan hoy? Creí que era mañana — voy por mi saco y mis llaves.

—No, es hoy el juego, habías esperado por este día Bruno — hasta eso lo olvide, que idiota.

—Qué bueno que siempre estas aquí para recordarme de muchas cosas que he olvidado — salimos de la oficina y afuera nos encontramos con Cleo.

—¿Van a algún lado que no me llevan? — Lucas cruza su brazo con el de ella y la guía hasta el ascensor.

—Vamos al mismo bar de siempre por cervezas, comida chatarra y a ver un partido de beisbol, Me supongo que no es necesario que deba invitarte ¿Cierto? — Cleo siempre nos ha acompañado, nunca se pierde un descanso en el bar, aun estando casada saca tiempo para compartir con nosotros.

Somos amigos por muchos años y aquí nadie ha cambiado, eso me hace saber que mis amigos son muy verdaderos, por eso siempre confío en ellos mi vida entera.

Minutos después llegamos a nuestro destino, entramos, tomamos asiento y hacemos nuestro primer pedido de cerveza más la cena.

Aunque tenga mi mente aquí no dejo de pensar cómo puede estar esa mujer, si bien o mal.

—Bruno ¿Podrías prestar atención a lo que hablamos Cleo y yo? — mi amigo me reclama por mi desconcentración.

—Lo siento mucho ¿Me repiten todo? — me miran y niegan.

—Celebrare el cumpleaños de mi esposo el domingo, será una reunión con los amigos más cercanos, así que estas invitado, puedes decirle a Leti que te acompañe, al fin de cuenta también es muy amiga de mi esposo.

—No tengo problemas con que vaya, les recuerdo que Leti y yo somos muy buenos amigos a pesar de que alguna vez fuimos pareja, la idea de agradara.

—Maravilloso ¿Tu con quien iras? — Lucas mueve sus ojos dando a entender que no tiene con quien ir.

—A mí nadie me quiere, así que voy solo, siempre estoy solo — los dramas de mi amigo no tienen comparación.

—Estas solo porque así lo quieres, nunca has pensado en formar una hogar, tu, pretendes llevar una vida liberal, andar de mujeres en mujeres como si eso fuese la vida perfecta ¿De qué te sirve acostarte con tantas si al final del camino cuando llegas a casa estas solo? — Lucas hace muecas con su boca.

—De las mujeres con las cuales salgo no las considero ideal para mí, lo que menos quiero es encariñarme con la equivocada, ni mucho menos que se encariñen conmigo, no quiero un noviazgo nada más, la mujer con la que yo decida formalizar mi relación es porque esa será la persona con la que yo comparta el resto de mi vida — termina su cerveza.

—La cuestión es… ¿Cuándo comenzaras a buscar a la mujer adecuada para ti? — luce despreocupado.

—Cleo, aún estoy en la edad donde puedo continuar con mi vida de soltero, no tengo prisa en enamorarme, aparte de que Bruno ahora es soltero y no puedo abandonarlo, como buen amigo que soy esperare a que él se vuelva a enamorar — me rio por ver cómo me utiliza de excusa.

—Patrañas, no cambiaras nunca — es cómico mirar a mis dos amigos discutir por lo mismo de siempre, Cleo quiere que Lucas ya formalice un hogar, y él no quiere por el momento, Lucas disfruta mucho de la vida que lleva, igual no es tan mujeriego, tiene dos mujeres con las cuales lleva su vida sexual.

—Algún día lo hare, confía en mí, cuando así sea te sentirás orgullosa de mi, tranquila Cleo, no moriré solterón si es lo que piensas.

—¿No se cansan de discutir lo mismo? Porque yo si me aburro de escucharlos. Cleo… deja que se tome su tiempo, una vez que se comprometa tendrá que dejar atrás parte de su alocada vida, y por lo que noto es algo que no quiere hacer, al menos no por el momento — bufa porque defiendo a Lucas, aunque no lo defiendo, lo entiendo.

—¿Escuchaste? Déjame ir paso a paso — yo si me tomare mi tiempo en volver a enamorarme. Por el momento me dedicare a trabajar, si el destino me cruza a una buena mujer de por medio bienvenida sea, por ahora no hare nada para encontrarla.

—Chicos ¿Esa no es la hermana de Amaral? — giramos el rostro a donde se encuentra Fernanda buscando a alguien.

—Llego rápido — escuchamos a Lucas.

—¿La invitaste? — pregunto.

—No, ella quería saber si estabas conmigo, le dije que sí y me respondió que vendría, que debía decirte algo muy importante — ¿Qué querrá decirme? — ¡Amanda! — Lucas la llama. Ella camina a pasos apresurados y llega junto a nosotros.

—Qué bueno encontrarte Bruno, mi hermana me llamo hoy para decirme que estaba bien — le busco una silla para que tome asiento a mi lado.

—¿Te dijo porque desapareció? — limpia sus lágrimas.

—La castigó por dos días incomunicándola de todos, no me quiso decir más nada porque al parecer está muy bien vigilada en la casa — ¿Castigada? ¿Cómo que castigada? Ese tipo esta demente ¿Que carajos le sucede?

No sé porque razón saber que la castigó me enfada tanto, siento esa necesidad de irlo a buscar y darle una paliza por ser tan poco hombre, es una mujer joder, una mujer que merece todo el respeto del mundo. No conozco del todo a Amaral pero lo poco que he conversado con ella me es suficiente para saber que es grandiosa persona. No merece lo que le hace. Ella tiene que abandonar esa casa. Si no lo hace las cosas terminaran mal.

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