—•NORA•—
Para cuando el amanecer se acercaba, mi visión se volvió borrosa mientras olas de placer recorrían mi cuerpo, encendiendo cada nervio en llamas.
Ni siquiera podía distinguir correctamente quién estaba dónde.
Todo lo que sabía era que cada agujero que tenía estaba siendo usado, llenado y reclamado.
Sin decir una palabra, me voltearon sobre manos y rodillas, sus cuerpos moviéndose contra el mío en un ritmo perfecto y sucio.
Alex embestía hacia arriba en mi coño mientras yo yacía desparra