Jason asintió y, juntos, le dieron la vuelta a Clara con cuidado. Una vez reposicionada, George empujó su polla dentro del coño de Clara.
—¡Joder! Su coño está tan jodidamente mojado —gruñó George, embistiendo profundamente.
Al mismo tiempo, Jason se hundió en el culo de Clara, con la voz entrecortada. —Su culo está tan apretado… creo que podría partir mi polla —siseó.
Parker observaba, con su propia excitación convertida en un nudo tenso y doloroso. Se movió hacia la cabecera del altar, enreda