No me sentiría obligada a convertirme en una soplona. Supuse que Jenny sí sabía de las andanzas de su novio, así que ¿por qué debería convertirme en un ave parlante? Me estremecí, recordando aquella cercanía que había compartido con Jeff Sanderson.
Jenny me insistió en que la acompañara a una fiesta a la que asistía su novio, aunque todavía no se habían reconciliado. Ella iba a encontrarse con un nuevo chico, esperando provocar a su novio.
—Veo que te permites todas estas quejas —la voz familia