La boca de Patrick estaba bastante caliente, la insistencia de su lengua me provocaba una dulce y punzante sensación de ardor entre las piernas.
—¿Y qué fue eso? —Patrick Sullivan se separó del beso mientras fijaba su mirada en mi rostro—.
—Te deseo —mis mejillas se sonrojaron, pero me aferré a él—.
—¿Crees que me estoy aprovechando de ti? —dijo con un chasquido de lengua, enredando un mechón de mi cabello oscuro en su dedo—.
—No —mis labios buscaron los suyos, y él apartó la cabeza bruscamente