La respiración de Rowan se entrecortó, tan suave que casi no lo noté. La luz de la luna volvió a cortar su rostro, revelando ese destello crudo y desprotegido en sus ojos. Algo antiguo. Algo sin resolver. Me miró como si estuviera reviviendo la noche en que todo entre nosotros casi se hizo añicos. Como si estuviera debatiendo si aún podría explotar. Pero se quedó clavado en el sitio. Y yo también. Solo dos Alfas machos, hombro con hombro en las sombras, fingiendo que esa atracción eléctrica era