Mundo ficciónIniciar sesiónDe nosotros, solo papá fue al entierro de Flor Castro. Nos contó que parecía un ángel dormido dentro del cajón. Que las flores blancas que la rodeaban eran el lecho de muerte más hermoso que viera nunca y que lo hizo pensar mucho sobre sus días de vida.
Cuando lo dijo Gilberto fue y lo abrazó con mucha fuerza. Todos estábamos abatidos por la falta de ella, nos parecía un sueño, o más bien una pesadilla.