En su despacho había llegado una caja con el móvil de Ian encendido y desbloqueado. Aún le quedaban unas horas antes de que llegara Val con sus padres y un abogado, ya avisaron de antemano que no acudirían sin él. Estaban un poco ariscos, ya que la muchacha se encontraba bastante mal por la pérdida de sus amigos. Freire insistió en que necesitaba hablar con ella para solucionar aquéllos desafortunados accidentes lo antes posible.
Las imágenes del móvil eran similares a las que había visto anteri