En la sala de interrogatorios, Berto, hablaba con el tío de Rafa, Lemos. Desde que Freire desconfiara de su conexión con la libreta negra lo habían estado vigilando de cerca; y lo habían encontrado, hace un par de horas, en la entrada del instituto con una bolsa llena de pastillas y unos adolescentes peleándose por comprarlas.
Desde que empezó la investigación las ventas se habían cancelado, por lo que las notas de esos súper estudiantes habían bajado en la tercera evaluación, los exámenes final