Eran las ocho y media de la mañana cuando recibió una llamada de Carlos. La bolsa de Ian había dado positivo en drogas y querían acudir a primera hora a interrogar a los padres, como la muerte del muchacho estaba ligada a su caso, lo adecuado es que fueran juntos. Así que era hora de moverse.
Había programado tomarse uno de los deliciosos cafés de Armando, pero estaba demasiado lejos; así que se fue a la cafetería más cercana y se tomó aquella cosa a la que ellos llamaban café, era aguado y sin