—¿Dana?
En las películas de terror, hablar es tu sentencia de muerte, pero en este momento solo quiero llegar a mi amiga y salir de aquí.
Me responde el silencio. El quejido ha guardado silencio.
Dado que ni siquiera sé cómo salir de aquí, sigo adelante. Acá la luz es mucho menor, me he acostumbrado a la oscuridad, pero es difícil ver más allá de mis pasos. Rezo por no caerme y romperme una pierna.
El quejido se reanuda y cobra fuerza. Lo sigo hasta llegar a una abertura por la que entreveo alg