70. Y al ratón
Clark
—Hey, hey, ¿a dónde vas? —me alcanza Frank.
—Voy por ella, suéltame —trato de sacarme de su agarre.
—Clark —la voz de don Augusto llama mi atención —tratemos de mantener la calma.
—No me pida eso, aun estoy a tiempo de alcanzarla.
—De echo ella ya está en camino su bus salió hace una hora o un poco más —se acerca su amiga.
—Con más razón, si me voy ahora la alcanzo en auto.
—¡Ah! —un grito de enfrente nos distrae.
Nos vemos unos segundos y Frank, la amiga de Isa y yo salimo