37. Mio II
Isabella
Saco el trajecito sexy y se lo muestro, se queda callado, no parpadea, no dice nada, es mas, creo que ni respira de la impresión; muevo un poco la tela para que lo vea mejor, casi que se lo modelo.
—Eso... —traga con dificultad —oye bebé, no crees que es muy pronto para que uses ese tipo de trajes.
—Je, je, je, es que no es para mi amor.
—¿Ah no? —avanza hacia mi lentamente.
—No —sonrío traviesa —es para ti, lo compré para que lo uses tú, está divino ¿cierto? —veo el modelito