Narra Hela:
Cuando el último hombre cayó muerto, al suelo del bosque, cerré los ojos sintiendo ese vació que te envolvía al quitarle la vida a otra persona. Mis manos se encontraban tan manchadas de sangre que había considerado en mas de una ocasión que al llegar mi partida, tenia un lugar especial al lado del gobernante del infierno.
Muchas veces pensé en retirarme, solo desaparecer sin que nadie sepa de mi paradero, pero no había nada que me impulsara a hacerlo. Ya no podía tener una familia