(…)
Meses después:
En un abrir y cerrar de ojos los pequeños gemelos cumplieron su primer año de vida, no entendía como habia pasado tan rápido el tiempo. Parecía que había sido ayer cuando los sostenía en mis brazos con mucho cuidado, y ahora ambos ya comenzaban a querer dar sus primeros pasos.
—Todo en orden —sonreí al sentir las manos de Alessandro en mi cintura, y luego ese beso en mi mejilla que hacía que mis piernas temblaran.
—¿Qué haces alguien puede vernos? —me gire para regalarle una