(…)
Tres horas después.
Me quede viendo los resultados de los exámenes, sin duda estaba muy jodida, pero lo bueno de vivir en este mundo era que te acostumbras a las malas noticias. Aunque el doctor hablara de posibles tratamientos que podia tomar, nada tenia sentido, lo único que quería hacer en estos momento era regresar a casa. No esa maldita casa donde crecí y viví una mierda de vida, sino esa casa donde estaba mis amigos, esos adorables pequeños y….ahora no me importa decirlo, pero tambi