Luana, miraba por la ventana del auto, la camioneta con los guardaespaldas los seguía de cerca, podía verlos; la sensación de inquietud la estaba poniendo quisquillosa, necesitaba sacarse esa sensación de adentro, se miró a sí misma y vio su look, de verdad parecía una mendiga,, bueno no mendiga más bien una joven a quien no le importaba nada su aspecto personal, sonrió al pensar en la imagen que había brindado a la otra familia de Valentino, luego lo vio a él, vestido con un traje de negocios