Cuando yo tenía siete meses tuve una fuerte discusión con mi hermana, me enteré de que el padre de sus hijos era mi marido, me dijo que ella había planeado mi desgracia y que incluso ella misma había drogado a Manuel, para que abusara de mí.
Todo aquello para mí fue como un baño de agua fría, no podía creer tanta crueldad. Gerardo confirmó todo aquello y me dijo que apenas saliera del embarazo, debía volver a atender a sus clientes como aquella vez cuando cumplí dieciséis. Desesperada salí corr