Mundo de ficçãoIniciar sessão—Tía, ya llegamos — grito Valentino mientras hacía pasar a sus hijas y cerraba la puerta de su casa.
—Qué bueno hijo, no pensé que te ibas a demorar tanto, ¿paso algo en la casa de Luana? — Contesto la tía saliendo de la cocina y acariciando las cabecitas de sus sobrinas.
—Algo así, pero no quiero hablar al respecto, solo te diré que Luana está enferma, el médico llego a verla.







