—¿Quién eres? ¿Por qué tienes este número? —Preguntaron de manera irritada. — Niño cuelga que este número no es para jugar.
Alex miro el número detenidamente, pensando que se había equivocado, pero no había error, era el número del hombre que le dijo que era su tío.
Del otro lado de la línea colgaron de inmediato.
Alex miro con asombro la pantalla del celular y se quedó pensando en si debía insistir o no, ¿y si tal vez el sujeto, que decía ser su tío, no era más que un estafador? Se preguntó.