—Qué pena. Le debo un favor a Adele, así que parece que una colaboración entre nosotras nunca llegará a concretarse —respondió Amber, con la voz tranquila pero teñida de decepción.
Las dos continuaron comiendo, hablando sobre el trabajo y la vida, compartiendo una mezcla de historias triviales y significativas, pero sin tocar ni una sola vez el tema de la colaboración comercial que había sido el objetivo principal de su encuentro.
Cuando la comida llegó a su fin, y con la mesa casi despejada, s