Por suerte, el hijo de Marcus no sufrió ningún problema grave. El niño solo había ingerido pastillas para dormir y había quedado inconsciente. Después de que los médicos le hicieran un lavado gástrico y lo observaran durante un tiempo, no se detectaron complicaciones serias.
Damon hizo que Kin llevara a Delilah a su apartamento para mantenerla bajo vigilancia, mientras él iba al hospital a comprobar el estado del niño.
Solo después de confirmar que estaba bien, por fin pudo suspirar aliviado.
M