Damon agarró la muñeca de Hazel, fulminándola con la mirada.
Desde su divorcio, nunca habían podido tener una conversación decente cada vez que se encontraban.
Hazel le lanzó una mirada fugaz, pero enseguida fijó los ojos en la mujer que estaba junto a Kin.
—Vaya, ¿así que ahora tienes nuevos gustos? Nada mal. Al menos es una mejora… por mucho, comparada con Delilah —dijo Hazel con una sonrisa burlona.
Luego alzó una ceja y miró directamente a la mujer.
—Señorita, ¿sabía que en casa de Damon ya