Hazel curvó los labios y enlazó su brazo con el de Eddie mientras caminaban hacia el resort.
—Casi das el pego, pero en cuanto abriste la boca, se vino todo abajo. Intenta no hablar demasiado después.
—¿No venimos a ver a un cliente? Entonces, ¿por qué voy vestido así?
—Recuerda, hoy tu papel es el de mi novio.
Un Bentley negro y elegante se detuvo frente a la entrada del resort. Kin bajó la ventanilla del copiloto y observó con atención la figura que entraba al complejo.
—Señor Price, creo que