Relata Alex:
Estaba nervioso, no lo podía negar, era el día de mi matrimonio.
No era lo que esperaba, no era como lo esperaba, pero no estaba arrepentido de lo que estaba a punto de hacer, no tenía dudas por casarme con esa mujer, solo que, me hubiera gustado tener la oportunidad de ofrecerle algo mejor y no casarnos así, con una simple firma en un ayuntamiento.
Pero, las cosas se dieron de esta manera y lo más importante, era que, sin importar la circunstancia, ella sería mía.
Caminaba