Respiro mientras Derrick me lleva a la casa de Dylan, la verdad es que siente raro pensar en estar en otra casa que no es la mía, pero voy a estar acompañado de personas buenas, así que no tengo temor. La emoción de no saber qué esperar me aturde tanto que me olvido de la empresa.
—¿Qué se siente ser un niño normal? —Pregunta Derrick, sonriendo con familiaridad, como Theo suele hacerlo.
—La verdad, se siente muy bien. —Sonrío emocionado —. ¿Tú solías quedarte en casa de tus amigos?
—Papá m