87 - Su juego había terminado.
Leandro Ivanov siempre había sido un hombre de pocas palabras, pero su capacidad para mover los hilos en silencio era tímida en todo el círculo empresarial. Mientras observaba la tormenta que se avecinaba, su expresión permanecía impasible. En su mente, ya había conectado los puntos; Liz y su esposo Fidel habían sido los responsables del intento de envenenamiento a Brianna. Sin embargo, lo más sorprendente fue que, en lugar de actuar con la fuerza que muchos esperaban de él, decidió hacer algo