Capítulo 30

o sé en qué momento la pequeña mano de Jessie dejo de sujetar la mía.

Entrecierro los ojos y me alejo de él.

Mi mirada es cegada por la intensa luz que proviene por todas partes de la casa.

Es del mismo material que el suelo, parecen rocas grises sobresaliendo por toda la casa. Columnas blancas sostienen un balcón, ventanas relucientes de todos los tamaños, todas blancas. Haciendo que la mansión luzca menos sombr&iac

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