Mundo ficciónIniciar sesiónHospital de niños.
30 minutos después…
Me tragué las calles de la ciudad como una bestia. Necesitaba llegar lo más rápido que mi auto me permitiera. Ni siquiera le dije a mis guardaespaldas a donde me dirigía, solo empecé a conducir y los vi perseguirme un rato después. Lo bueno de vivir en la ciudad, es que todo queda relativamente cerca.
Por primera vez agradecí vivir en Sicilia.
Camino por los pasillos del







