Mundo ficciónIniciar sesiónDiez años después
Talia me da un beso antes de tomar su plato y sentarse en la mesa, tiene puesto un abrigo de lana que he estado buscando toda la semana y un par de shorts, incluso si llevamos casi diez años en rusia, la mujer no se acostumbra al frío, lo que me resultaba divertido.
— ¿Dónde están los engendros? — pregunto, pero en cuanto saco los panecillos del horno, Aleksandr aparece con las ni&nti







