Joana se fue sonriendo sarcásticamente.
- Que mujer tan depravada. - dijo Oto.
- Ella me asusta. - confesó Eliete.
- Honestamente, no le tengo miedo... Pero lo que Nicolás me pudo haber ocultado y lo que ella sabe.
- No deberías haber venido. - dijo Eduardo.
- Bueno, no siempre es que podamos disfrutar de una “fiesta extraña con gente extraña”. – me burlé y ellos empezaron a reírse.
- Parece un espectáculo de monstruos. – completó Eliete.
- Tengo miedo de dar la vuelta y ver a los meseros semid