Esa semana recibí varios mensajes de Simón. Todos preguntando que querían verme... Y que teníamos que hablar. Bloqueé su número, evitando que tuviera ningún contacto. Y no les avisé a Nicolás y Otto, porque no quería preocuparlos.
Tenía fijada en mi mente la venganza contra Simon por todo lo que me había hecho y por creer que él podía ser el culpable de la muerte de mi madre. Sin embargo, terminar con una persona fue algo mucho más difícil de lo que imaginaba.
Nicolás había prometido ayudarme,