Mundo ficciónIniciar sesiónBastián.
Tengo la cabeza enterrada entre las piernas mientras contemplo el suelo gris de la celda, en parte porque no hay nada afuera que me interese ver, y porque no quiero que la mole que está sentada delante de mi pueda pensar que lo quiero molestar, el tipo no tiene buena cara, y no es que yo sea cobarde, si no que ese tipo con un puño me manda de vuelta a la barriga de mi madre.
–¡Jones! Tu abogado quiere verte – un g







