Mundo de ficçãoIniciar sessãoFlashback
Estoy en una jaula de metal, desnuda, esperando un plato de comida, no importa si está en mal estado. “El amo” estaba follando con otra de sus rehenes, seguramente por el culo, no me importa. Según él, yo estaba desgastada. Follaba con todos los días con varios hombres. Suena una campana, es hora de ver las buenas nuevas, aunque de buenas, nada. A cuatro patas llego a un extremo de la jaula donde se encuentra la salida. Ahí me espera Darren, uno de sus colegas. 







