Bárbara aún no había aparecido ante William, sabía que todavía estaría molesto por lo de las fotografías y, estaba segura, que Kathryn le había contado de su conversación en la gala del Museo. Le demostró a Kath que estaba aquí, que estaba dispuesta y lista para una contienda. El problema era que no le sería tan fácil desencajar a su rival; era fuerte y estaba a la altura.
El siguiente paso, después de un tanteo inicial, era reconocer el territorio en el que Kathryn se movía. Se manejaban de e