Ir los domingos a la parroquia la calmaba, la hacía sentir en casa y segura. Adoraba ese lugar con todo su ser y ver a Michael era como visitar a su padre, él la consentía y charlaban por horas de casi todo. Quizá por eso se sintió apaciguada cuando habló con William de la visita de Bárbara; se dirigieron al pequeño jardín y se sentaron debajo del único árbol, cómo solían hacer en el parque.
- ¿Qué relación tienes con ella? Esta vez, William, por favor no me mientas –
Él no quería mentirle, p